viernes, 1 de marzo de 2013

Bolivia exporta quinua 13 veces más que hace 10 años

Con la sexta posición dentro de la oferta exportable no tradicional del país, el valor de las exportaciones bolivianas de quinua subió en 97,5 por ciento en los últimos 10 años y el volumen subió en 92 por ciento.

Un reciente reporte del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) señala que, en 2012, Bolivia obtuvo cerca de 80 millones de dólares por la venta de unas 26.000 toneladas de quinua, una cifra que para productores y exportadores habría sido impensable en 2002, cuando se exportaron sólo 2.000 toneladas por un valor de 2 millones de dólares.

Actualmente, la popularidad del cereal andino es potenciada con la denominación de 2013 como Año Internacional de la Quinua, en un evento llevado a cabo la semana pasada por las Naciones Unidas, en Nueva York, y donde el presidente Evo Morales acudió en calidad de embajador de ese grano.

Pero ¿qué impulsó el mercado de la quinua? El experto en Mercados del IBCE, Steven Magariños, identifica varios factores, entre ellos los incentivos para aumentar la producción, la conformación de asociaciones de productores, de nuevas empresas comercializadoras e industrializadoras, y la mejora en la calidad del producto, que ahora es certificado como orgánico.

Coincide en el último punto Ariel Vargas, jefe de Producción de Andean Valley, una de las más importantes exportadoras bolivianas de ese cereal, quien explica que la demanda creció sobre todo en Estados Unidos y Europa, donde el consumo de productos orgánicos pasó de ser una tendencia a ser una forma de vida y donde la quinua se convirtió en uno de los favoritos.

“Creímos que sería una moda, pero el consumo de alimentos orgánicos es una tendencia que se mantiene y sigue en crecimiento”, dice Vargas.

Añade otros dos factores preponderantes para el boom de la quinua y los sitúa entre 2007 y 2008, cuando la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) declaró que la quinua era el alimento perfecto para llevar una vida saludable y también la declaración de la NASA, informando de los cultivos de quinua de forma hidropónica (usando soluciones minerales en vez de suelo agrícola) en sus estaciones espaciales, con el fin de garantizar que no precisaría enviar otro tipo de alimentos.

Magariños recuerda que la quinua comenzó a salir del anonimato en la década de 1990, pero su verdadero posicionamiento comenzó a partir de 2009, año en que las ventas externas llegaron a casi 46 millones de dólares, el doble que en 2008.

A partir de entonces aumentó la producción y el número de productores. En el altiplano existen 70.000 familias de productores, detalla el segundo vicepresidente de la Cámara Boliviana de Exportadores de Quinua (Cabolqui), Juan Pablo Seleme, y a nivel nacional hay 62 plantas procesadoras, según registros del IBCE, 16 por ciento son artesanales, 27 por ciento son semiindustriales y 57 por ciento son industriales.

La buena acogida del mercado internacional, en especial para la “quinua real” que es la más apreciada de las 3.000 variedades en el mundo, está relacionada con la calidad que ahora puede ofrecer Bolivia, cumpliendo con los requisitos exigidos para los productos orgánicos, apunta Magariños. También pesan a su favor la diversificación de productos y que puede ser consumida por grupos de todas las edades.

Los datos del IBCE señalan que, en 2012, 25 países adquirieron el cereal boliviano, los principales y que representan casi 94 por ciento de las exportaciones de quinua de Bolivia son EEUU (64 por ciento), Francia (10 por ciento), Canadá (6 por ciento), Países Bajos (5,6 por ciento), Alemania (3,4 por ciento), Australia (2,3 por ciento) y Brasil (1,8 por ciento).

La tonelada de quinua llegó recientemente a 3.000 dólares, precio casi tres veces mayor al que tenía hace 10 años, por lo que en la evaluación del IBCE las expectativas de consumo de este cereal tienden al aumento, al igual que su cotización en el mercado.

APUNTES

• Oruro es el departamento que más exportó quinua en 2012, con un valor de más de 69,4 millones de dólares, frente a 10 millones exportados por Potosí, según datos del experto en mercados, Steven Magariños.

• Contradictoriamente, señala Magariños, Potosí produce más quinua que Oruro, pero la diferencia es que lo hace para el mercado interno.

• A nivel mundial hay casi 3.000 variedades del cereal, entre ellas está la blanca, roja, negra y verde, pero la más cotizada es la quinua real.


DE EXPORTACIÓN

Hamburguesas de quinua

Hamburguesas, fideos, flanes y pudines de quinua fueron los primeros productos con valor agregado exportados por la empresa Andean Valley

Sólo quinua

Andean Valley surgió en 1997 con una oferta diversificada, pero desde 1999 optó por dedicarse 100 por ciento a la quinua y su mercado, explica su jefe de producción, Ariel Vargas.

Al pasar el tiempo, en 2008, la empresa optó por dejar de producir materia prima y comenzó con el desarrollo de productos con valor agregado.

Actualmente y desde 2009, cuando su traslado les permitió duplicar su capacidad de producción, Andean Valley diversificó aún más su oferta y desarrolló productos como masa de pizza, brownies, panqueques y sopas.

La empresa tiene distribuidores legalmente establecidos en Brasil, Colombia, Costa Rica y Miami.

Para mediados de año está previsto incluir a Perú y para el año próximo a Japón.



EXPOTADORE GESTIONAN FINANCIAMIENTO
Hay 4 proyectos para potenciar la cadena productiva

Los nueve principales exportadores de quinua del país que conforman la Cámara Boliviana de Exportadores de Quinua (Cabolqui) tienen varios proyectos para fortalecer la producción y pueden concentrarse en cuatro grupos.

El segundo vicepresidente de la Cabolqui, Juan Pablo Seleme, explica que el primero es apoyar al "primer eslabón" de la cadena, es decir, a los productores del altiplano sur del país, identificado como el área más débil y carente de producción sostenible.

Segundo, la generación de tecnología, que con el apoyo de Proimpa y del Centro de Producción de Tecnologías Sostenibles (CPTS, dependiente de la Cámara de Industrias de La Paz, contempla la dotación de insecticidas y fertilizantes orgánicos, eliminación de plagas a través de la luz, maquinaria para siembra que incluya potasio, fósforo y nitrógeno que aseguren la germinación y desarrollo de la planta, además de unidades productivas equipadas con secadoras, trilladoras, cosechadoras y almacenaje.

El tercer proyecto es la mejora de la rastreabilidad, es decir, la certificación de un producto orgánico en origen, aval necesario para la exportación.

Y el cuarto proyecto es el desarrollo de nuevos productos para darle mayor valor agregado.

Seleme señala que algunos proyectos, como este último, ya están en ejecución. Otros requieren una inversión de 9 millones de dólares para cuatro años, monto que actualmente se gestiona con organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), CAF o el Banco Mundial (BM).

Pero además del fortalecimiento productivo, hay otros temas sensibles cuando se trata de producción y exportación de la quinua, en los que el Gobierno debe tomar parte.

Según el jefe de producción de la exportadora Andean Valley, Ariel Vargas, uno de ellos es el incentivo al uso de nueva tecnología en áreas donde aún hay cultivo artesanal, con el objetivo de garantizar la calidad de la producción.

La lucha contra el contrabando es otra necesidad para productores y exportadores, quienes se ven perjudicados por los especuladores. "El mercado de la quinua es Challapata, ahí se pone el precio base, tanto para la quinua convencional como para la orgánica", anota.

Por último, Vargas señala las facilidades que se debería dar a la exportación del cereal por ser un producto que tiene denominación de origen, un trámite que se realiza a nivel mundial, que significa que toda la quinua real del mundo es boliviana y con el que se cuenta hace 15 años.

OPINIÓN

Gary Rodríguez A. *

Vertiginoso crecimiento de la quinua

Un frenesí comunicacional se ha desatado en Bolivia en relación a la quinua. No es para menos, al ponerse de manifiesto sus cualidades alimenticias, farmacéuticas y cosméticas, y la posibilidad de que el país se aplique y pueda sacar réditos productivos.

Siendo hoy Bolivia el primer productor y exportador mundial de quinua, es de esperar que el haber promovido la declaración del “Año Internacional de la Quina” a través del Primer Mandatario del Estado, actuando en el mismísimo seno de la ONU el 21 de febrero de 2012, pueda resultar de beneficio para el país y no provoque más bien un efecto de “rebote” que podría darse si es que tal iniciativa no se apareja con una estrategia de desarrollo de largo alcance y políticas públicas con impactos a mediano plazo en el país, que nos consoliden y aventajen sobre otras iniciativas productivas en varias partes del mundo que se tornan agresivas ya, en cuanto el “desarrollo en serio” de la quinua.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en el año 2012, Bolivia exportó quinua por casi 80 millones de dólares, correspondientes a un volumen de poco más de 26.000 toneladas despachadas a 25 países -principalmente desarrollados- como EEUU (64 por ciento), Francia (10 por ciento), Canadá (6 por ciento), Países Bajos (5,6 por ciento), Alemania (3,4 por ciento), Australia (2,3 por ciento) y Brasil (1,8 por ciento). Comparativamente, hace 10 años las ventas de este cereal apenas sumaban 2 millones de dólares por 2.000 toneladas enviadas a 14 países, implicando un crecimiento del 3.325 por ciento en términos de valor y del 1.188 por ciento en volumen, situando a la quinua como uno de los productos de mayor dinamismo a nivel de las Exportaciones No Tradicionales del país.

* El autor es especialista en Comercio Exterior y gerente general del IBCE.

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Quinua el Grano de Oro

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