|
La Quinua esta conquistando los mercados de todo el mundo. Su éxito en Europa y Estados Unidos se debe a su extraordinaria calidad nutricional y gastronómica y a su condición de producto orgánico.
martes, 6 de febrero de 2018
TARQUEADA DEL SUB GOBIERNO MUNICIPAL DE UCUMASI MARKA
viernes, 2 de febrero de 2018
CURSO SOBRE USO DE FEROMONAS PARA EL MANEJO DE LA POLILLA DE LA QUINUA
Muy bien Ing. Milton e Ing. Raul Saravia
martes, 30 de enero de 2018
BIOINSECTICIDA BACULOVIRUS (Virus de la Poliedrosis Nuclear) VPN PARA EL CONTROL DE LARVAS DE TICONA
jueves, 25 de mayo de 2017
Quinua supera valor nutritivo de alimentos importantes
Fuente: http://www.eldiario.net/noticias/2017/2017_05/nt170525/sociedad.php?n=55
viernes, 3 de junio de 2016
“RODEO” COMUNIDAD MODELO PARAÍSO CULTURAL DE LA QUINUA REAL ECOLOGICA: UN EJEMPLO PARA LA PRODUCCIÓN RACIONAL DE LA QUINUA REAL ORGÁNICA
Como podrán observar en la presentación, ellos no solo son productores de Quinua Real, sino también se preocupan por su ganado camélido y su medio ambiente, dándoles respectiva importancia. Entre los aspectos más resaltantes que podemos destacar de esta exposición enumeramos los siguientes:
Muy bien eso es lo que puedo rescatar de esta interesante presentación de la comunidad de “RODEO”, muy orgulloso de que a pesar de todo la gente consciente de nuestras comunidades están ahí tal como lo fueron nuestros ancestros: humildes y productores racionales.
Almacigo de quinua para trasplante
Siembra manual con abono
Protección de plagas y enterrado
Producción con bioles
Cultivo en maceta “serranía”
Video más nítido, pero te consumirá más megas, solo para los más interesados
Oruro, 02/06/2016
lunes, 7 de octubre de 2013
DÍA DE DEMOSTRACIÓN DE SISTEMAS DE SIEMBRA MECANIZADA DE LA QUINUA REAL
Oruro, 07/10/2013
El día jueves 3 de Octubre del 2013 se realizo la demostración de sistemas de siembra mecanizada para el cultivo de la quinua en la comunidad de Castilluma del Municipio de Salinas de Garci Mendoza, Provincia Ladislao Cabrea del Departamento de Oruro, Bolivia.
Tres fueron las sembradoras que se utilizaron para dicha demostración, las cuales se desplazaron cada una una distancia aproximada de 250 metros en un ancho aproximado de 10 a 20 metros.
La primera sembradora que inicio su marcha a las 12:11 del medio día fue la ya conocida Satiri-III, invención del Sr. Virgilio Nina y su empresa “Taller de Investigación y Mecánica de Tecnología Agrícola Andina” (TIMTAA)“. Esta sembradora además de sembrar la quinua tiene incorporada 2 tolvas en las cuales se distyribuye guano molido, para ser incorporados en banda durante la siembra. Esta sembradora se desarrollo entre los años 2005 y 2007 y a la fecha ya se cuenta con algunas otras modificaciones sobre su diseño original.
La segunda sembradora en iniciar su recorrido fue la ” Sembradora de seis surcos” de marca FERCAM de industria Argentina a Hrs.: 12:20; sin lugar a dudas esta fue la sembradora que más curiosidad y expectativa causo entre los asistentes a la demostración; ya que su sistema de siembra es muy diferente al sistema tradicional; principalmente por 3 razones:
-La distancia entre surcos se reduce a menos 70 cm
- Solo deposita 2 semillas cada 10 cm sobre el surco
-La profundidad de los surcos de 10 a 15 cm, es superficial en comparación al sistema tradicional.
La tercera sembradora y casi en forma simultanea en iniciar su recorrido fue la denominada “sembradora combinada” ; que combina una sembradora basada en la Satiri I con un Turril de Agua de aprox. 200 lts. incorporado a un motor, los cuales en el momento de la siembra riegan el surco y humedece la semilla ya sea con algun ferilizante líquido o solamente agua. Este prototipo ya la habíamos visto el año 2011, siendo utilizada por el Instituto Nacional de Innovación Agropecuria y Forestal (INIAF-Oruro), entendemos que esta innovación fue diseñada por el Ing. Jose Luis Pozo.
Muy bien se podría decir que esto fue lo más relevante de la demostración de sistemas de siembra mecanizada de la quinua real.
Rubén Miranda. 20131007
lunes, 30 de septiembre de 2013
SIEMBRA MECANIZADA DE LA QUINUA REAL (Chenopodium quinoa Willd.) EN EL ALTIPLANO SUR Y CENTRAL DE ORURO
Rubén Miranda
2013/09/30 – 23:30
En la pampa se ha generalizado a siembra mecanizada de la quinua, para esta actividad el tractor se ha convertido en una herramienta indispensable para los pequeños y grandes productores.
Las sembradoras que actualmente se utilizan para esta labor son: La “Satiri I” (Foto. 1), “Satiri II”, “Satiri III”, “Sembradora de Quinua” (Foto. 2) y otras diseñadas principalmente para suelos arenosos a franco arenosos característicos del Altiplano Sur.
Fotografía 1.
Fotografía 2.
Generalmente estas máquinas están diseñadas para excavar 2 surcos distanciados a 90 cm; depositando unas 30 a 50 semillas cada 100 a 110 cm; sin embargo de acuerdo a los modelos estas dimensiones son regulables de acuerdo al modelo que se utilice y la densidad de plantas que se quiera.
Fotografía 3.
El objetivo principal de los surcadores es encontrar la humedad contenido bajo la superficie, para depositar la semilla y así garantizar su emergencia, en estos hoyos (siembra manual) o golpes sobre surco (siembra mecanizada) se depositan aproximadamente 30 a 60 semillas dependiendo de los factores abióticos o bióticos que puedan ocasionar la mortandad de las plántulas. La densidad de siembra bajo estos sistemas varían de 5 a 6,5 Kg/ha en el Altiplano Sur.
En el Altiplano central de Oruro si bien se puede sembrar en hoyos o a golpe, cuando los suelos son arcillosos o limosos lo más conveniente es realizar la siembra a chorro continuo sobre surcos distanciados a 50 cm 10 cm, para ello se puede utilizar una surcadora acoplada a un tractor o una yunta, bajo este sistema de siembra la densidad de siembra varia de 6,5 a 8 Kg/ha.
Fotografía 3.
La principal diferencia de la siembra en el Altiplano Central y Sur es la fecha de siembra; en el Altiplano, las primeras siembras se realizan a fines del mes de agosto, gracias a la humedad absorbida de las precipitaciones de Febrero y marzo, en cambio en el Altiplano Central las siembras se retrasan hasta las primeras precipitaciones significativas que generalmente llegan en Octubre; este retraso de la siembra conlleva a un menor desarrollo y crecimiento de las variedades reales en el Altiplano central en comparación a su cultivo en el Altiplano Sur.
Oruro, 06 de Septiembre del 2013
Rubén Miranda
viernes, 6 de septiembre de 2013
SIEMBRA DE LA QUINUA REAL EN HOYOS EN EL ALTIPLANO SUR DE ORURO
El sistema de siembra de la quinua depende principalmente de la textura del terreno, en el Altiplano Sur de Bolivia y más propiamente en Salinas de Garci Mendoza, departamento de Oruro donde los suelos son franco arenosos y arenosos, el sistema tradicional de siembra es en hoyos (Foto. 1).
Fotografía 1
Este sistema de siembra es el adecuado para esas zonas ya que con la apertura de los hoyos con la taquiza, liukana (Foto. 2) o la chela se logra encontrar la humedad del suelo (Foto. 3) donde se deposita la semilla y la cual garantiza su germinación, este sistema de siembra se lo practica generalmente en las laderas y semi-laderas; aunque también se la realiza en la pampa.
Fotografía 2
Fotografía 3
Rubén Miranda
sábado, 7 de abril de 2012
RENDIMIENTOS DE LA QUINUA REAL (Chenopodium quinoa Willdenow) EN EL ALTIPLANO SUR DE BOLIVIA
Rubén Ramiro Miranda Colque
En los últimos años a raíz del denominado Boom de la quinua, según estadísticas nacionales existe un decremento de los rendimientos de la quinua; ésta información es analizada por algunos investigadores como Jacobsen S. et al. (2011) en la publicación: “The Situation for Quinoa and Its Production in Southern Bolivia: From Economic Success to Environmental Disaster.” donde afirma que esta reducción se debe a la degradación de los suelos en el Altiplano sur, lo cual provocaría un desastre ambiental en dicha zona, afirmaciones que son discutidas en el artículo publicado por Thierry W., et al. 2012. “La sostenibilidad de la producción de quinua en el sur de Bolivia: desde representaciones equivocadas hasta soluciones dudosas. Comentarios sobre Jacobsen (2011, J. Agron. Crop Sci. 197: 390‐399)”; que a través de la revisión de las citas bibliográficas citadas por Jacobsen et al., (2011) esclarece y refuta las afirmaciones de dicho autor.
La Citación del artículo original Winkel T. et al. (2012) es la siguiente:
Winkel T, Bertero HD, Bommel P, Bourliaud J, Chevarría Lazo M, Cortes G, Gasselin P, Geerts S, Joffre R, Léger F, Martinez Avisa B, Rambal S, Rivière G, Tichit M, Tourrand J‐F, Vassas Toral A, Vacher J‐J, Vieira Pak M. 2012. The sustainability of quinoa production in southern Bolivia: from misrepresentations to questionable solutions. Comments on S. Jacobsen (2011, J. Agron. Crop Sci. 197: 390‐399). Journal of Agronomy and Crop Science: DOI: 10.1111/j.1439‐1037X.2012.00506.x.
De la cual extraemos los párrafos del texto traducido al castellano en los que se hacen referencia a los rendimientos de la quinua.
________________________________________________________
¿Pruebas de un desastre ambiental?
La degradación del suelo a causa del uso creciente de tractores y el acceso reducido al abono animal es el mayor problema ambiental señalado por Jacobsen (2011: 392, 393). Para apoyar el argumento de que "una grave degradación de la fertilidad del suelo" ha ocurrido debido a la expansión del cultivo de quinua, Jacobsen cita publicaciones del PIEB (2009) y ASPA II (2008). Sin embargo, el primer documento es una convocatoria para formulación de propuestas de investigación, y el secundo es un informe interno de financiamiento, ninguno de los dos presentando pruebas científicas de la degradación de los suelos en la región. En nuestra opinión, las conclusiones sacadas por Jacobsen (2011) de estas publicaciones sobrepasan los conocimientos actuales sobre la fertilidad del suelo en el altiplano sur Bolivia, sin hablar de sus factores subyacentes (duración del barbecho, aplicación de abono o uso del tractor). Sin embargo, con referencia a una figura mostrando el rendimiento de la quinua en Bolivia en el periodo 1961‐2009, Jacobsen (2011: 391) afirma que: "con el aumento de las superficies en los últimos 10 años, el rendimiento ha bajado de casi 700 hasta 570 kg/ha en 2009". Este autor sugiere una relación directa entre una reducida duración de barbecho y "la progresiva reducción del rendimiento de la quinua en los últimos 20 años", citando a Félix (2008). A parte del hecho de que el informe de Félix (2008) no ha sido concebido para demostrar científicamente una relación causal entre la duración del barbecho, la fertilidad del suelo y el rendimiento del cultivo, la serie de datos de rendimiento de la quinua presentada por Jacobsen (2011) en su Figura 1 obviamente no respalda su aseveración de un decreciente rendimiento en el periodo del auge de la quinua. Al contrario, reanalizando esta misma serie de datos se muestra que la pendiente de la regresión temporal no es diferente de cero en el periodo 1961‐2009, e incluso crece de manera significativa en los últimos 20 años, contradiciendo la afirmación de Jacobsen (nuestra Figura 1). En realidad, esta serie de datos de rendimientos de quinua alterna dos periodos de aumento (1961‐1975, 1991‐1997) con dos periodos de disminución (1976‐1990, 1998‐2009). Tales variaciones interanuales de los rendimientos de quinua son difíciles de interpretar sin informaciones adicionales sobre las tendencias climáticas, los cambios territoriales, las prácticas de cultivo y la fertilidad de los suelos en la zona (sin hablar de posibles cambios en los métodos de los institutos de estadísticas…). De hecho, con un coeficiente de variación del 20 % en el periodo 1961‐2009, la producción nacional de quinua sigue dentro del rango normal de variabilidad interanual de los rendimientos para un cultivo producido con pocos insumos en un clima árido, sin ninguna tendencia decreciente que pueda sugerir un desastre ambiental.
Figura 1: Regresiones estadísticas sobre la serie de datos de rendimiento de la quinua publicada por Jacobsen (2011). Periodo 1961‐2009 (línea de puntos): pendiente = 0.112 ± 1.18, P = 0.92. Periodo 1990‐2009 (línea continua): pendiente = 8.64 ± 2.18, P = 0.0009.
En efecto, difundiendo un error común de otros autores citados por él (Cossio 2008, Félix 2008), Jacobsen (2011) relaciona la supuesta tendencia decreciente del rendimiento anual con el proceso de degradación del suelo, olvidando que, debido a varios fenómenos entremezclados (brotes de plagas, estrés climático, prácticas de cultivo, etc.), una variable rápida como es el rendimiento anual de granos es inadecuada para caracterizar un proceso lento como es la degradación del suelo (Reynolds et al. 2007, 2008b). Además, estadísticas nacionales brutas, con todas las limitaciones que sufren en un país en desarrollo como Bolivia, difícilmente pueden constituir indicadores confiables de una crisis ambiental a nivel local. Entonces, una conclusión de este re análisis de la argumentación de Jacobsen es que estudios detallados, con una base científica, faltan y se necesitan urgente para caracterizar el estado de la fertilidad del suelo en esta región donde se experimentan cambios rápidos en el uso de la tierra y las prácticas de cultivo.
________________________________________________________
Tanto el estudio de Jacobsen S. (2011) como el de Winkel T. et al. (2012) abren un amplio debate sobre el estado de los rendimientos de la Quinua Real en el Altiplano Sur de Bolivia.
Según Winkel T. et al. (2012) las estadísticas claramente muestran 2 periodos de aumento y reducción del rendimiento; sin embargo el reanálisis de la estadística de los rendimientos en los últimos 50 años indica que los rendimientos se encuentran en un rango de variación normal; y es claro al referirse que la sola evaluación del rendimiento no puede ser el único indicador para determinar la degradación de los suelos; además de que el rendimiento está influenciado por diferentes factores provocados el cambio climático, el ataque de mayor cantidad de plagas y el cambio en las prácticas del cultivo.
Por nuestra parte trataremos que el debate pueda ser mucho más objetivo para los lectores que no siempre han tenido la oportunidad de visitar los territorios del Altiplano sur de Bolivia, para lo cual utilizaremos los datos registrados en la Variedad “Real Blanca” por Ramos D. durante la gestión 2008/2009 en la Caracterización “in situ”de 8 variedades nativas de Quinua Real.
La Quinua real en el Altiplano tradicionalmente se cultivaba en las laderas de los cerros donde las parcelas se caracterizan por ser de pocas extensiones, sin embargo a partir de la mecanización del cultivo, este se expandió a las semiladeras donde puede cubrir más de 10has y finalmente a las planicies donde el cultivo se ha vuelto extensivo sobrepasando algunas parcelas las 100 has.
Los cultivos de semiladera se siembran tradicionalmente en hoyos o con el tractor bajo el sistema de siembra “A golpe sobre surcos” con el uso de las sembradoras de quinua que desde 1986 con la invención de la sembradora “Satiri I” y posteriores adaptaciones con la incorporación de abonadoras como la Satiri III modificada y otras, incentivan la siembra extensiva del cultivo. Estas sembradoras realizan dos surcos distanciados a 90 cm (Foto. 1) que varían de 80 a 100 cm de acuerdo al diseño de la maquinaria; aumentando el espacio cada 2 surcos a 110 cm ya que es el espacio utilizado para el paso de las ruedas del tractor; depositando en cada surco 30 a 50 granos de semilla cada 90 a 110 cm (Foto.2).
Bajo este sistema de siembra, y tomando en cuenta un promedio de 1m de distancia entre surcos y entre matas (debido a la presencia de piedras, arbustos o desniveles del terreno); se calcula una densidad de 10000 matas/ha.
Fotografía 1.
Fotografía 2.
De acuerdo al estudio de Ramos D., (2009), Los promedios y desviación estándar de la altura planta y rendimiento de grano por planta para la variedad Real Blanca fueron de 122.2 + 17.5 cm y 31.38 + 19.79 g respectivamente; con un coeficiente de correlación de 0,83 altamente significativo entre ambas.
Cada mata estaba compuesta en promedio por 20 plantas de las cuales: 2 plantas alcanzaron el mayor rendimiento de grano con plantas y panojas notoriamente más grandes a las que denominaremos “primarias”, 5 plantas tuvieron rendimientos regulares, “secundarias” y 13 plantas pequeñas de bajos rendimientos “terciarias”. (Foto. 3)
- Las plantas primarias generalmente de alturas mayores a los 130 cm en promedio alcanzaron una altura de 146.6 cm con un rendimiento de 50.58 g.
- Las plantas secundarias con alturas entre 105 y 129 cm, tuvieron una altura y rendimiento promedio de 115.79 cm y 26.21 g respectivamente.
- Una planta terciaria tuvo una altura de 89 cm con un rendimiento de 11 g.
Fotografía 3.
Con los datos de rendimientos promedio de las tres categorías de plantas, el número de plantas por mata y la densidad de 10000 matas/ha, se calculo un rendimiento de 3285.9 kg/ha; sin embargo los factores adversos que intervinieron para la reducción de este rendimiento fueron:
- La presencia de piedras y desniveles en algunas franjas del terreno provocadas por el cauce natural de las precipitaciones. (Foto. 4)
- La incidencia y severidad del Mildiu (Peronospora farinosa) durante la época de lluvias. (Foto. 5)
- Las heladas durante la floración y grano lechoso. (Foto. 6)
- La presencia de plagas entre las que se destacan el ataque de los estadíos larvales de la “polilla de la quinua” (Eurysacca quinoae Povolny) (Foto. 7) y de los lepidópteros de la familia noctuidae pertenecientes al complejo Ticonas (Foto. 8)
Fotografía 4.
Fotografía 5.
Fotografía 6.
Fotografía 7.
Fotografía 8.
Estimando una reducción del 50% del rendimiento por dichos factores, el rendimiento se reduciría a 1642.9 kg/ha (35,7 qq) que con todos los inconvenientes mencionados representa 30% más de los 25 qq/ha que normalmente cosechan la mayoría de los productores en parcelas similares y que comparado con el promedio nacional de 570 Kg/ha del 2009 representa 2,9 veces más.
Estos resultados nos abren aun más interrogantes como ser:
Si el área por mata fuera de 0,9 o 0,8 m2 el desarrollo de las plantas sería el mismo o parecido y si fuera así el rendimiento lógicamente debería aumentar un 10 a 20%?
Qué porcentaje de pérdidas se estimaría si las heladas no se presentaran en las épocas críticas o si se utilizaran variedades más tolerantes.?
Qué porcentaje del rendimiento debiera ser atribuido a la fertilidad del suelo.?
QUE PASA CON LOS CULTIVOS EN LA PLANICIE?
Si bien en nuestro análisis solo se han tomado en cuenta los factores que afectaron negativamente al rendimiento en una parcela ubicada en la semiladera es necesario mencionar la incidencia de los vientos fuertes en algunas zonas de planicie, que en las últimas gestiones durante los meses de septiembre a noviembre llegaron a cubrir la totalidad de las parcelas sembradas, obligando a la resiembra total y cuando se presentaron con mediana intensidad cubrieron el 50% de las parcelas, reduciendo notablemente la densidad de matas/ha (Foto. 9), por lo que este factor debe ser estudiado con mayor énfasis en las zonas de planicie para determinar el porcentaje de su afectación al rendimiento.
Fotografía 9.
Ciertamente a mayor cantidad de estudios los niveles de veracidad de la determinación de los rendimientos serán mayores. En las últimas 4 campañas agrícolas 2008/2009, 2009/2010, 2010/2011 y 2011/2012 los rendimientos siempre superaron las expectativas de los productores y no hubo déficit de producción; por lo que las cifras del rendimiento en las estadísticas nacionales debería subir en los periodos 2010 a 2012, influenciados simplemente por el buen nivel de precipitaciones, que pese a ser tardías y provocar pérdidas en las primeras etapas fenológicas del cultivo; fueron muy convenientes para el buen desarrollo del cultivo desde el despunte de inflorescencia hasta la madurez fisiológica.
No hemos hablado sobre el sistema de siembra tradicional porque pese a ser el utilizado por excelencia en las zonas de ladera, sus extensiones lamentablemente son pocas en relación a las sembradas en semiladera y planicie; su evaluación sin lugar a dudas aumenta el rendimiento ya que estas parcelas son mejor cuidadas, tienen una mayor de densidad de matas/área y lo más importante la incidencia negativa de factores abiótico y bióticos es mínima en relación a lo que sucede en la planicie.
Finalmente esperemos que con las ilustraciones, el panorama sobre el rendimiento sea mucho más fácil de visualizar y así abrir un amplio abanico de posibilidades para analizar en los factores que afectan el rendimiento y de esta forma pensar en nuevas investigaciones e innovaciones que ayuden a hacer más eficaz y efectiva la producción de la Quinua en todo el Altiplano y sobretodo en el Altiplano sur, haciéndola más sustentable y sin la necesidad de ampliar la frontera agrícola que va en desmedro de las praderas nativas destinadas a la alimentación del ganado.
Agradecemos la colaboración de Darlin Ramos por la disponibilidad de sus datos y fotografías para explicar objetivamente el rendimiento de la variedad Real Blanca y a Thierry Winkel por su Publicación y sugerir una discusión que muchas veces posponemos pero que indudablemente es demasiado importante como para no tomar en cuenta, y más al contrario debiendo ser el análisis del rendimiento lo fundamental para planificar las futuras producciones de manera sustentable.
LA QUINUA ES UN GRANO ANDINO, ANTIGUAMENTE NUNCA NECESITO DE PESTICIDAS PARA OBTENER EXCELENTES RENDIMIENTOS DE GRANO, MUCHAS VECES LA NATURALEZA MISMA SE OCUPA DE CONTROLAR LAS PLAGAS; SIN EMBARGO ACTUALMENTE ES POSIBLE CONTRARESTAR EL AUMENTO DE PLAGAS CON LA APLICACIÓN DE BIOINSUMOS Y NUEVAS ESTRATEGÍAS ENMARCADAS EN EL CONTROL BIOLÓGICO INTEGRADOS DE PLAGAS.
ES CONVENIENTE ADAPTAR LAS LABORES CULTURALES DE ACUERDO AL CAMBIO CLIMÁTICO PARA OBTENER SIEMPRE BUENOS RENDIMIENTOS, PERO SOBRETODO SE DEBE TENER LA VOLUNTAD DE PRODUCIR QUINUA EN EQUILIBRIO CON EL ECOSITEMA PARA HACER SUSTENTABLE SU PRODUCCIÓN.
Rubén Miranda
Quinua el Grano de Oro


