lunes, 26 de septiembre de 2011

Cultivo sostenible de quinua tiene 3 urgencias para crecer

 

Producir quinua es una opción de desarrollo sostenible y económico para campesinos de Colcha K; una investigación da luces sobre la prevención de una incontrolada ampliación de la frontera agrícola

Es urgente acceder a agua en cantidad y calidad para riego y producción de abono y biofertilizantes para dar sostenibilidad a los cultivos de quinua en Potosí y Oruro. Dos equipos de investigación presentan propuestas de trabajo a los gobiernos nacional y municipal, y a privados.

Potosí. Una vista de cultivos de quinua real en Alota (Los Lípez). Hay un riachuelo en la zona, pero no un sistema de riego que lleve agua a las parcelas. Esperan por las lluvias.

Las investigaciones ambientales fueron promovidas por el Programa de Investigación  Estratégica en Bolivia (PIEB). Los resultados fueron presentados en dos publicaciones. Una titula Agua y abonos para mejorar la productividad de la quinua en Lípez y la otra Producción in situ de biofertilizantes para el cultivo de quinua.

El primer equipo trabajó en el municipio potosino de Colcha K y el otro en las comunidades orureñas de Santuario de Quillacas, Bengal Vinto y Pampa Aullagas.

Ambos trabajos de investigación muestran la necesidad urgente de generar alianzas estratégicas entre los gobiernos nacional, municipal y también entre sectores privados, con el fin de aportar a la implementación de un plan de desarrollo integral para la producción de quinua.

La urgencia es que el cambio climático, sequías y heladas más fuertes, está afectando a un cultivo que es fuente de ingreso para miles de productores campesinos. Más aún cuando el creciente desarrollo del mercado internacional de quinua ha llevado a una fuerte presión de los suelos donde se cultiva, hay un empobrecimiento de los suelos y pérdida de fertilidad y ampliación incontrolada de la frontera agrícola.

“En general, la tenencia de la tierra en todas las comunidades involucradas en el proyecto ha ido incrementándose década tras década y ha alcanzado promedios de 3,9 hectáreas para la década de 1970; cinco en 1980; 10,4 para 1990 y 18,1 para la década del 2000”, se señala en la investigación que tuvo a Édgar Ticona, como coordinador (en Potosí).

“La compensación de la extracción de nutrientes del suelo por los cultivos era tradicionalmente manejada mediante rotación de cultivos, tiempos de descanso y abonado con estiércol de camélidos. En las condiciones actuales, la cantidad disponible en el área de estudio es baja, dando lugar a rendimientos subóptimos para la cosecha e insuficiente reposición de los nutrientes extraídos al suelo”, sostienen en la investigación a cargo de Isabel Morales (en Oruro).

Este hecho obliga a los campesinos a comprar a precios elevados este insumo a otras comunidades.  Bs 800 la camionada para abonar un poco más de media hectárea. Los cultivos de quinua real son orgánicos y no usan fertilizantes químicos.

El equipo de Morales tenía el objetivo de “consolidar una tecnología microbiana, accesible para los agricultores, que permita la preparación de un fertilizante orgánico de tenor elevado en nitrógeno”. Ahora disponen de “unas 50 cepas que pueden ser evaluadas en cuanto al efecto que producen en el cultivo de quinua y su potencial para la producción de biofertilizantes”.

Para que esta propuesta sea aplicable enfatizan en el “interés que presenten autoridades locales” de incluir el uso de biofertilizantes o instalación de biorreactores en los Planes Operativos Anuales (POA) municipales.

Asimismo, recuerdan que las sinergias logradas con varias instituciones deberían reactivarse para continuar con las investigaciones. Mencionan al Instituto de Biología Molecular, el Instituto de Ecología y a la Cámara Departamental de Productores de Quinua Oruro.

En el caso de Potosí, en la primera fase de recolección de la información hubo un esfuerzo entre el gobierno municipal de Colcha K, el PIEB y el Centro Inti para plantear el Plan de Desarrollo a mediano plazo del cultivo de quinua (PDA). Este PDA se respaldó en la Ley de Promoción y Apoyo al Sector Riego para la Producción Agropecuaria (Ley 2078).

Enfatizan los investigadores que esta propuesta “construida de abajo hacia arriba pretende que el gobierno nacional, el gobierno departamental, los gobiernos municipales y comunidades, los sectores privados y no privados, organizaciones sociales y quienes tienen capacidades con relación al riego actúen sinérgicamente para desarrollar el sector productivo, directa o indirectamente, involucrado con el cultivo de la quinua”.

Informan que luego de varios intentos fallidos finalmente presentaron esta propuesta a  los nuevos funcionarios del gobierno municipal de Colcha K, que en un “95% había sido removido de sus cargos” y desconocían el trabajo realizado en beneficio de los productores de quinua para que cuenten con riego y abono.

Enfatizan en el estudio que la coordinación es primordial para que se puedan incluir proyectos de riego en este POA municipal para plantas de tratamiento hídrico, sistemas de riego en función a los caudales de agua, perforación de pozos, etc.

La inversión para 22 proyectos, en 22 comunidades de Colcha K, es aproximadamente Bs 4,5 millones que deben inscribirse en el Sistema Nacional de Inversión Pública, para contar con los recursos necesarios.
Objetivos de los estudios
-Una investigación tuvo como objetivo principal conocer la disponibilidad de aguas superficiales existentes en 22 comunidades del municipio de Colcha K (Potosí) que puedan ser utilizadas en riego.
-El segundo objetivo correspondió a conocer la disponibilidad de estiércol acumulado en los corrales y la población de llamas, ovejas, cabras, y asnos; una base para abonar la tierra.
-El tercer objetivo buscó obtener información sobre el incremento histórico de la frontera agrícola, su futuro y el comportamiento del rendimiento y producción de la quinua en los últimos 30 años.
-La segunda investigación situó su área de estudio en Santuario de Quillacas, Bengal Vinto y Pampa Aullagas (Oruro), con el fin de consolidar una tecnología microbiana accesible.

Datos

-10 vertientes, 6 ríos, 1 pozo, 1 cachal, 3 represas, 1 sistema de riego
-57,7% utiliza el abono en sus cultivos; 8,7% lo vende; 36,7% no lo usa.
-18,1 hectáreas promedio para cultivos. Los rendimientos mejoran.
-Suelos aptos. Microorganismos fijadores de nitrógeno seleccionados.
Principales resultados
-Sólo el Río Grande de Lípez es el que tiene mayor caudal. 7 fuentes de agua tienen caudales menores a 1 litro de agua por segundo; cada año disminuyen. Tienen problemas de salinidad (sal).
-La descomposición de este abono es rápida. Se recomienda construir composteras con temperaturas adecuadas y usar el abono en el tiempo necesario para su asimilación.
-Se debe planificar la producción extensiva o intensiva de estiércol junto a un adecuado suministro de agua. Se precisan estudios de perforación de pozos y de una planta de tratamiento de aguas.
-Es posible utilizar biofertilizantes en la mayoría de las parcelas, en la zona quinuera de Oruro. Sin embargo, debe ser parte de un programa integral de manejo de suelos.

http://www.la-razon.com/version_fi.php?ArticleId=926&EditionId=2664&ids=94

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Quinua el Grano de Oro

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